Una discusión durante partida de mus provoca la III Guerra Mundial

Escuin

9 de agosto de 2018, 08:00
Mus 3 de agosto de 2018 12:39

De la misma forma que el asesinato del duque Francisco Fernando de Austria desembocó en la Primera Guerra mundial, un tic involuntario, interpretado como una seña trampa, durante el torneo senior de mus en las Fiestas Mayores de Oropesa de Mar ha llevado al planeta al borde de la destrucción termonuclear.

Desgraciadamente, los servicios de inteligencia de EEUU no tuvieron en cuenta a Onofre Parguil, de 72 años ex utilero del equipo de fútbol americano en la base de Rota que, tras arrenunciar con ímpetu, acusó de tramposo a Fulgencio Piñol, dueño del colmado, fuerza viva del pueblo y suegro de una norcoreana, por lo que ambas potencias nucleares tuvieron que defender los intereses de sus respectivos jugadores.

La escalada del conflicto no tardó recrudecerse, pasando de una simple discusión diplomática a alcanzar las altas esferas de poder norcoreano que, si dudar un momento que aquel levantamiento de ceja reflejaba veladamente “tres cerdos y un pito”, decidieron activar su protocolo de Guerra Total.

Por suerte, varios millones de muertos y cuatro chupitos de anís después, Onofre y Fulgencio han logrado calmar los ánimos y abandonaron el local en paz. “Cosas del juego, es que me pongo nervioso y me pierdo”, asegura Onofre, mientras patea despreocupado una calavera de color verde fluorescente del suelo.