El Gobierno contrata como abogado del juez Llarena a Lionel Hutz

"Era el único que estaba dispuesto a trabajar en un caso tan difícil por tan poco dinero", afirman fuentes del PSOE

Texto: Modgi. Imagen: Proscojoncio

28 de agosto de 2018, 11:24
Lionel Hutz defiende al juez llarena 28 de agosto de 2018 9:23

El Gobierno socialista ha cedido finalmente a las presiones del PP y contratará a un abogado para defender al juez Llarena de los ataques de Carles Puigdemont. Sin embargo, la dificultad del caso, las improvisaciones de última hora y el poco dinero que el Estado estaba dispuesto a gastar han provocado que solo existiera un letrado dispuesto a aceptar defenderlo: Lionel Hutz, el abogado de Los Simpson.

"En un principio habíamos pensado que Llarena podría defenderse a él mismo, igual que han hecho grandes personajes del cine de intriga jurídica. Como Cantiflas", ha asegurado Pedro Sánchez.

El presidente Pedro Sánchez se ha encargado personalmente de la contratación de Lionel Hutz. La primera reunión entre el presidente y el abogado ha tenido lugar en el despacho de este último, situado en un centro comercial, en una tienda de reparación de zapatos. El presidente ha quedado impresionado: "tiene un montón de diplomas: Harvard, Yale, Oxford, Brrr, Fffff, Invent University... Y todos son auténticos porque están enmarcados y colgados en la pared", ha observado Sánchez.

Lionel Hutz ha ofrecido al juez Llarena un trato de un millón de dólares al 50% y un exiquisito collar de perlas de imitación valorado en 99$.

A pesar de ser ambos hombres de profundas convicciones legales, el encuentro entre Llarena y Lionel Hutz ha provocado fricciones. Al juez le ha parecido sospechoso que el abogado necesitara tomar un trago de bourbon antes de terminar cada frase. La estrategia legal propuesta por el abogado tampoco ha convencido a Llarena. Hutz ha asegurado a su cliente que podría conseguirle un examen médico que lo acreditara como "incapacitado para ser juzgado" firmado por "un verdadero médico llamado Dr. Rivera". Además, la reunión ha concluido de forma súbita e inesperada cuando, al oír una sirena de policía, Hutz se ha levantado de la silla y ha salido corriendo del despacho.