Hordas de motivados colapsan las puertas de los gimnasios el primero de enero

Aún y sabiendo que estaban cerrados, la turba se ha agolpado en las puertas de los gimnasios para saber dónde están

Marc Oliva

Hordas de motivados colapsan las puertas de los gimnasios el primero de enero 30 de diciembre de 2019 15:18

Parecía una mañana tranquila y silenciosa de primero de año cuando, de repente, las paredes han empezado a temblar y el rugido furioso de una muchedumbre ha roto el plácido silencio hivernal. Hordas de motivados corrían desbocados en manada hacia las puertas de los gimnasios para cumplir sus propósitos de año nuevo.

“Soy Juan Garciaendía, hijo de Jonás Garciaendía del Llano y soy el portador del fuego valirio de la motivación. Mi cometido es conquistar mi pereza crónica a base de duro entrenamiento y tres kilos de donetes al día”, declaraba uno de los motivados.

Al llegar a la puerta, la gran mayoría ha caído en cuenta de que estaba cerrado: “La motivación ha sido más fuerte que la razón y me he apresurado para venir al centro totémico del esfuerzo y la satisfacción personal, no he caído en que estaría cerrado, pero da igual, lo importante es que he venido”, declaraba otro de los motivados.

Algunos de los motivados se han presentado en el gimnasio con tiendas de campaña para pasar la noche: “He traído mi tienda y un saco para dormir aquí, así no tengo que volver a casa y evito que mañana me de pereza venir”, declaraba otro motivado.

Durante todo el día se ha ido sucediendo una peregrinación de motivados que acudían a las puertas de los gimnasios para tocarlos y prometerse que “este año sí, este año a tope con el gym”.

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