Hoy termina oficialmente la digestión de la cena de Nochebuena

Las autoridades sanitarias estiman que tardamos entre 12 y 72 horas en digerir tal cantidad de langostinos, canapés y turrones.

Escuin

27 de diciembre de 2017, 09:00
Comida 24 de diciembre de 2017 14:25

Nochebuena, Navidad y San Esteban (si todavía el TC no ha prohibido celebrarlo a los catalanes) son el trío mortal de las digestiones anuales, exceptuando a aquellos que tienen una abuela en el pueblo. Unas comidas opíparas que ralentizan nuestro metabolismo a velocidades de oso perezoso puesto hasta el culo de marihuana. Convirtiéndonos en seres con un 90% de sangre concentrada en el estómago, incapaces de articular más palabras que “pon la 5 que echan la trilogía del Señor de los Anillos... ¡y trae Almax!”

“Cada año es lo mismo”, aseguran empleados del SAMUR, “puñaladas por discusiones en la sobremesa, sobredosis de yonkis del antiácido y desmayos por corte de digestión en la ducha de gente que todavía no ha terminado de digerir el segundo plato.”

Las autoridades sanitarias recomiendan respetar este periodo de digestión y no bañarse entre dos y setenta y dos horas después de terminar la cena de Nochebuena, para así evitar un posible corte en la digestión; así como eludir ejercicios intensos como cantar un triunfo al tute demasiado fuerte o hacer un crucigrama.

“Y de follar ni hablar, eh. Ya tendréis tiempo en Nochevieja. Cada año cae algun madurito que después del turrón y el gintonic de turno, se casca un guirlache de Viagra. ¡No tenéis arreglo”, añaden los compañeros del SAMUR.