La patronal quiere que morir en el trabajo sea causa de despido

Juan Rosell quiere acabar con esta común práctica muy extendida en el cruel mundo laboral español

Joan Ferrús

9 de mayo de 2018, 09:43
muerte oficina 9 de mayo de 2018 7:43

Juan Rosell, presidente de CEOE, cree que las empresas son demasiado permisivas con los empleados. No les descuentan del sueldo las pérdidas de tiempo derivas de lujos como ir al lavabo o pestañear. y tampoco o se ejecuta sumariamente a ningún empleado cuando mira a un jefe directamente a los ojos.

Pero según el presidente de la patronal, lo que no se puede permitir es que un empleado se muera en la oficina y no le despidan.

“Al trabajo se viene muerto de casa”, defiende Rosell.

La patronal no quiere que se repitan casos como el de Miguel Santorín. Este encargado de Recursos Humanos sufrió un ligero percance mientras preparaba un Power Point motivacional con frases inspiradoras y gente con traje alegre y sonriente: le estalló la cabeza. Literalmente.

Aunque fue despedido, un juez obligó a la empresa a indemnizar y readmitir a Santorín, que siguió acudiendo puntualmente a su trabajo.

“Después de alienantes jornadas laborales de diez horas más extras y fines de semana (no remunerados), ese hombre había muerto por dentro”, explica un psicólogo laboral.“Ir a trabajar sin cabeza no era un impedimento para él”.

Aunque la medida podría hacerse efectiva en los próximos meses, Rosell admite que en la patronal están dispuestos a negociar. De la misma manera que existe un Casual Friday, quieren proponer un Dead Monday.

En lugar de ir a la oficina en ropa informal, podrás morirte sin que nadie te lo recrimine. O incluso suicidarte.

Rosell confiesa que esta sería una buena compensación: “Al fin y al cabo, somos conscientes de que estamos presionando mucho a los trabajadores. Algún tipo de respiro hay que darles”.