Las últimas sentencias reflejan lo actualizados que están nuestros jueces.

Magistrados piden modernizar la justicia para "afrontar los nuevos retos del siglo XIX"

Escuin

26 de abril de 2018, 21:50
jueces 26 de abril de 2018 19:49

La justicia está desfasada. Sentencias como la de ‘La Manada’, tuiteros demandados por hacer chistes, sentimientos religiosos ofendidos o delitos de injurias a personajes que rigen instituciones medievales así lo demuestran.

“Necesitamos un curso reciclaje”, comenta un juez veterano, “yo todavía pensaba que se podía mandar quemar a alguien por bruja, y se ve que no. ¡Si alguien blasfema contra Dios sólo puedes meterlo en el trullo! ¿Desde cuándo nos hemos vuelto tan blandos? ¿Qué será lo próximo, que las mujeres puedan votar?”

Desde los sectores más progresistas de la carrera judicial (algo equivalente a decir “el ala más izquierdista del gabinete de Donald Trump” o “el rarito que no mira del todo mal a los mulatos en el Ku Klux Klan”) asegura que se hacen esfuerzos para acercar las sentencias judiciales al pueblo, pero que ellos no dejan de inventarse cosas nuevas como Instagram, el rap o la igualdad de todos los ciudadanos a los ojos de la Ley.

Lo peor, eso sí, no es tener a muchos jueces anquilosados, amojamados tras años de oposiciones pensadas para que las apruebe una cacatúa que pueda vivir de sus padres hasta los cuarenta, y anclados en antiguos clichés y roles sociales, no. Lo peor es que, encima, las normas de juego que se les dan desde el legislativo son tan modernas y progresistas como el Juego de las siete familias.