Pedro Sánchez finge su propia muerte para evitar el marrón de ser presidente

"Uff... ¡Qué mal me encuentro de pronto! Cof, cof... Err... Vaya, me he muerto. ¡Ahora no creo que pueda ser presidente!", ha dicho Sánchez

Texto: Modgi. Imagen: Marc Aranzueque

25 de mayo de 2018, 11:06
Pedro Sánchez finje su propia muerte 25 de mayo de 2018 9:06

Alertado ante una inminente moción de censura que le situaría como candidato principal a la presidencia, y viéndose superado por el precipitado devenir de los acontecimientos, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha muerto esta mañana de forma inesperada y totalmente fraudulenta.

"Míralo, qué bien lo han dejado, si parece que está dormido", observaba Margarita Robles ante el féretro.

El funeral de Sánchez se ha celebrado en la estricta intimidad junto a su familia y compañeros de partido. Tanto su mujer como sus colaboradores más cercanos han encontrado sospechosa la muerte prematura de Sánchez. Más aun cuando, junto al supuesto cadáver, se ha hallado una nota de su puño y letra con el texto siguiente: "¡Buenos días in the morning! Uff... ¡Qué mal me encuentro de pronto! Jejej... Cof, cof... Err... ¡Me muero! Vaya, pues me he muerto. No creo que pueda ser presidente, ahora que estoy muerto. ¡Qué lástima!"

"¿Pablo Iglesias propone una moción de censura a Rajoy y luego investirme presidente? Agustina, no me pase llamadas en los próximos... digamos... cincuenta años", le ha comunicado Sánchez a su secretaria esta mañana, justo antes de fallecer.

A pesar de la emotiva celebración de las exequias, el engaño ha sido destapado por el propio difunto, puesto que al terminar la misa ha empezado a reproducirse una de sus canciones favoritas: "Copenhague" de Vetusta Morla, provocando que Pedro Sánchez empezara a tararearla sin abrir los ojos. "¡Está vivo! ¡Gilipollas pero vivo!", han exclamado los presentes.

Tras descubrirse este disparatado entuerto, Sánchez ha confesado a los asistentes a su funeral que todo había sido planeado él mismo con la intención de eludir la responsabilidad de ser presidente.

"Es que no me veía preparado, la verdad. Y como dijo Napoleón: una retirada a tiempo (fingiendo tu propia muerte como una rata miserable) es una victoria", ha dicho Sánchez.

A pesar de ello, la militancia socialista ha renunciado a buscar un sustituto a Sánchez. Un gesto que en inicio había sido interpretado como una señal de respeto hacia su secretario general, pero que respondía a una lógica aplastante:

"El Partido Socialista lleva años muerto. Lo más lógico era que su secretario general también fuera un cadáver", afirmaba uno de los barones socialistas.