Pedro Sánchez interpreta erróneamente el "otoño caliente" prometido por Torra

"Y yo creyendo que sólo con mi sex-appeal había terminado con el Procés", murmuró decepcionado el presidente.

Escuin

6 de septiembre de 2018, 07:25
Sanchez_in_love 5 de septiembre de 2018 21:01

La expresión “otoño caliente”, en referencia a las movilizaciones sindicales italianas en el 69, ha sido siempre una manera de referirse a periodos de protestas en las calles pasado el verano, una muletilla conocida por todos. Por todos menos por Pedro Sánchez que, ayer, tras conocer el significado real de los titulares en la prensa de los últimos días, no pudo reprimir un puchero.

“¿Manifestaciones, en serio? ¡Pero si yo ya tenía la cama con pétalos, el vinilo de Vetusta Morla y, fíjate si soy detallista, el Cava en la cubitera!”, comentó decepcionado Sánchez. “Estoy cansado de tanta retórica. Llamad a las cosas por su nombre, que me lío. Ahora tendré que volver a pedir al CNI que instale el Tinder en mi teléfono presidencial”.

El Consejo de Ministras no ha tardado en afear la conducta a su jefe, advirtiéndole que, por muy guapo que se crea, no puede arreglar todos los problemas de España luciendo badasserismo en gafas de sol, montándose en un avión privado e invitando a sus responsables al FIB para seducirlos. “No, el cadáver de Franco tampoco. ¡Que te conozco, Pedro!”, ha advertido Carmen Calvo.

Por su parte, el ejecutivo catalán ha vuelto a tomarse la invitación de Pedro como un insulto. “¡Catalunya és un poble orgullós!”, declara Torra, “Si se piensan que con unas velitas ya nos tienen encandilados lo llevan claro. ¡Como mínimo que nos inviten a cenar a un japonés fashion antes!”. Aunque, off the record, el President ha asegurado que, si se lo pide Puigdemont, hará lo que haga falta: “No hay nadie tan feo, o tan españolista, que no resulte encantador tras unos chupitos de ratafia”