Retiran las luces de Navidad para no ofender a colectivos que no creen en el espectro electromagnético

Escuin

7 de diciembre de 2018, 08:00
Luces_interior 4 de diciembre de 2018 8:39

Tras el intento de Belén para católicos, agnósticos, ateos, animalistas, veganos, y conseguir que se ofendan todos excepto los fetichistas que se masturban con catálogos de Ikea, el Ayuntamiento de Barcelona ha vuelto a tomar una medida polémica para la inclusión de todos los ciudadanos. Este año, la mayoría de luces navideñas en las calles serán retiradas para evitar ofender a agrupaciones que se sientan atacadas ante cualquier avance tecnológico como aquellos que no creen en el espectro electromagnético, amish, o los aficionados a fabricar de jabón artesanal.

“Que lo llamen luces de Navidad nos resulta ofensivo. No por lo de Navidad, que haya gente que crea que el hijo de un dios nacido de una mujer virgen que resucitó de los muertos hace 2000 años viniera al mundo para salvar a los humanos nos parece razonable. Es el concepto ‘luz’ lo que no resulta aceptable. Nosotros preferimos llamarlo ‘fuego incomprensible que ilumina’ o ‘duendes mágicos de colores’”, declara uno de lo líderes espirituales ofendidos.

La medida se une a la extraña ola de pasar de puntillas por cualquier creencia por ridícula o anticientífica que resulte con tal de no ofender a nadie. Desde el Ayuntamiento, tras retirar las luces y escuchar también críticas contrarias desde agrupaciones de afectados por el miedo a la oscuridad, el teniente de alcalde ha declarado: “¡A la mierda todos! Esto no es vida”, mientras se alejaba llorando para encerrarse en su despacho de un portazo.