Slobodan Praljak se suicidó porque en sus auriculares se oían canciones de Pitingo

Sonaba por tercera vez la versión de "Don't worry, be happy" cuando decidió tomar el veneno

Proscojoncio

30 de noviembre de 2017, 09:05
pitingo chupito 30 de noviembre de 2017 8:05

La noticia corría como la pólvora en el día de ayer: El exgeneral bosniocroata Slobodan Praljak sacó un frasco de veneno y lo bebió frente al tribunal cuando se realizaba la lectura de su sentencia de apelación por crímenes de guerra, muriendo poco tiempo después. Sin embargo, la realidad era otra: En lugar de escuchar al traductor, Praljak oía por sus auriculares una lista en bucle de canciones de Pitingo.

Pasados los primeros momentos de confusión y retirar los auriculares al exgeneral, algo extraño ocurrió: Se distinguía todavía un sonido saliendo de ellos, cosa extraña al haber sido cerrados los micrófonos de los traductores. Una persona de seguridad se los acercó a la oreja, para a los pocos segundos gritar y lanzarlos lejos con una expresión de horror en su rostro. Un segundo alguacil los recogió del suelo, intrigado por la reacción de su compañero, y tras escuchar lo que se oía por ellos rompió el cable con los dientes y acabó en posición fetal entre convulsiones.

Tras un análisis bajo medidas extremas de seguridad muy cuidadosas, un técnico de sonido descubrió que existían interferencias en la señal y se había acoplado una lista de temas (casi todo versiones) del cantante de Ayamonte. Slobodan no pudo aguantar más y decidió acabar con su vida ingeriendo veneno.

"Esto es muy grave." -Asegura el presidente de la sala- "Tenemos que tomar muchas más precauciones y establecer protocolos para que no se pueda introducir eso tan fácilmente en un tribunal. ¿Qué pensará el mundo de nosotros si esta situación se repite? Ah, sí... y también miraremos a ver si podemos hacer que los acusados no entren con frasquitos de veneno, que te pasas el día redactando una sentencia y da coraje que se te mueran sin haber terminado de leerla. Toda la mañana perdida para nada, oyes".

Las personas que escucharon durante varios segundos las canciones a través de los auriculares se encuentran fuera de peligro dentro de la gravedad.