ZOOLOGÍA | Descubren que Jiménez Losantos es un leprechaun

"Le oí decir cosas que me revelaron su inhumanidad" afirma el criptozoólogo Plinio López Cascalaperra

Guille

14 de mayo de 2018, 18:37
losantos lepre 14 de mayo de 2018 16:37

Tras años de actividad moderada y más bien dispersa, el afamado criptozoólogo Plinio López Cascalaperra ha vuelto a las andadas con un meritorio hallazgo que le ha valido el 1er Premio Irwin-Spengler 2018 de identificación de seres sobrenaturales en la categoría peso pluma.

Acostumbrado a realizar lejanos viajes por medio mundo en busca de animales ocultos y seres fantásticos, en esta ocasión Don Plinio apenas ha tenido que moverse de su lugar de residencia. «Para casos como este cuenta más el instinto y el tino que el espíritu de aventura», nos comenta. A lo que, elogioso consigo mismo, prosigue:

«Cuando era joven perseguí a un calamar gigante valiéndome de un sónar, hoy he cazado un leprechaun escuchando la radio. Soy bueno, joder».

La suspicacia de Plinio López Cascalaperra hacia la naturaleza de Jiménez Losantos surgió de pura casualidad. «Años atrás empecé a sintonizar la Cope en el coche de vez en cuando, por aquello de indignarme y partirme el ojete a partes iguales. Por aquel entonces el Losantos era la vedette de la cadena. Era cuando el auge de la crispación y toda esa mandanga, no sé si os acordáis. Fue entonces cuando me fijé en algunos rasgos peculiares de dicho locutor», explica Don Plinio.

«La lengua afilada del Losantos y su sentido del humor áspero y cabroncete despertaron en mí la sospecha. Le oí decir cosas que me revelaron su inhumanidad», expone sin ambages.

«Su fervorosa defensa del ánimo de lucro como motor de la sociedad, a la manera neocon ultraliberal, no es más que una forma velada de justificar su auténtica pasión: acumular monedas de oro en un caldero», añade el emérito criptozoólogo.

A la pregunta de cómo podemos defendernos de los poderes de este duendecillo irlandés cabronías, Don Plinio responde con claridad: «Ignorarle es el método más eficaz. No obstante, para blindarse completamente contra su intrusión basta con poner una valla de medio metro de altura alrededor de casa. »